El Consejo de Ministros aprobó el programa para que los inmigrantes que deseen volver a sus países reciban una ayuda económica. Se aplicará con los ciudadanos de países con los que España tenga un acuerdo.
El gobierno español aprobó este viernes un plan de retorno voluntario al que los inmigrantes podrán acogerse a partir de “finales de octubre, primeros de noviembre”, aunque siguen las dudas sobre la aceptación que tendrá tras las críticas de algunas asociaciones de inmigrantes.
El programa de retorno planteado por el Gobierno “tiene carácter voluntario y se podrán acoger a él aquellos ciudadanos o ciudadanas que lo deseen o que crean que les puede beneficiar”, dijo el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, en una rueda de prensa.
El ministro precisó que los inmigrantes que pueden acogerse a este plan han de “ser extracomunitarios y pertenecer a un país que a su vez tenga convenio con la Seguridad Social española”.
La vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, recordó que se trata de un plan y “un derecho al que se pueden acoger los trabajadores de los 19 países con los que España tiene suscritos convenios en materia de Seguridad Social”.
Entre estos Estados figuran países latinoamericanos como Colombia, Perú, Brasil o Ecuador, que cuenta con el mayor número de inmigrantes latinoamericanos presentes en España.
Este plan prevé que los inmigrantes que regresen a su país puedan cobrar en dos plazos el subsidio por desempleo que les corresponda por su trabajo en España: el primero del 40% del total y el segundo del 60% un mes después del retorno.
No obstante, los inmigrantes que se acojan al plan tendrán que asumir “el compromiso de no volver a España en el plazo de tres años”, aunque pasado ese tiempo podrán regresar manteniendo todos los derechos que hubieran consolidado anteriormente, afirmó Corbacho. El ministro explicó que, de esta manera, un inmigrante al que sólo le falte un año para nacionalizarse y se acogiera al plan podría volver a los tres años, y pasado el año podría obtener la nacionalidad.
El plan es consecuencia de la crisis económica que afecta a España, tras varios años de bonanza, que había contribuido a la explosión de inmigración desde hace 10 años. Madrid, AFP
EL PORQUÉ DEL PLAN
Crisis • El nuevo plan es consecuencia de la crisis económica que afecta a España tras varios años de bonanza, que contribuyó a una explosión de la inmigración hace unos 10 años.
Inmigrantes • Debido a este fenómeno, de 500.000 inmigrantes en 1996, España pasó a tener 5,22 millones, en la actualidad, para una población total de 45 millones de personas.