GUILLERMO D. OLMO MADRIDActualizado Viernes, 19-12-08 a las 21:08El jefe superior de Policía, Carlos Rubio, afirmó en su discurso de toma de posesión que uno de sus objetivos principales era combatir la inmigración ilegal por ser fuente de delincuencia. El problema es que su empeño está dando pie a situaciones esperpénticas. Según denuncian desde el Sindicato Unificado de Policía: «La presión es tal que algunos jefes de grupo están llegando a ofrecer días libres si se cumplen los objetivos».
En la última reunión con los responsables policiales, los sindicatos pusieron sobre la mesa esta situación. El jefe de la Unidad Central Operativa Territorial manifestó que no iban a permitir conductas de este tipo.
La imagen de los agentes pidiendo la documentación a las personas extranjeras a la salida de los lugares más concurridos por estas se está convirtiendo en habitual en los últimos tiempos, pero no obedece a un repentino celo de los agentes, sino a la presión que les están trasladando sus mandos. Los intercambiadores de transportes, como el de Cuatro Caminos o Avenida de América, en hora punta son los «caladeros» donde los agentes saben que podrán cubrir en menos tiempo la cuota que le reclaman sus mandos.
«Rara vez se les expulsa»
En la Comisaría de cada distrito se fija un cupo de mensual de detenidos por infracciones contra la Ley de Extranjería. Las cifras varían en función de la población extranjera de los barrios. Así, en Usera y Latina es donde más se «aprieta» a los policías. En estas demarcaciones, los superiores esperan al menos un centenar de detenidos mensual. En otras donde los extranjeros son menos, como Chamartín, la exigencia para los agentes se reduce a sesenta.
Los representantes de los agentes han manifestado a los responsables de la Jefatura su disconformidad con esta política de «caza» al indocumentado. Alfredo Perdiguero, portavoz de la Unión Federal de Policía lo explica. «Es inútil porque el 95% de estas detenciones no conduce a ningun sitio. Duermen una noche en Comisaría y como en los Centros de Internamiento de Extranjeros no hay plazas se les deja en libertad con un procedimiento de expulsión que la Delegación del Gobierno nunca resuelve». Resultado: agentes dedicados a perseguir una mera infracción administrativa, la de carecer de documentación en regla, cuya actuación finalmente es estéril. Perdiguero reclama que los policías puedan dedicarse a labores de «verdadera seguridad ciudadana».con este modo de presionar a los agentes se está alentando que los agentes se dediquen a molestar, muchas veces a trabajadores, a amas de casa, atrabajadores, no a delincuentes»
Felipe Brihuega, del Sindicato Unificado de Policía, subraya que «con este modo de presionar a los agentes se está alentando que los agentes se dediquen a molestar, muchas veces a trabajadores, a amas de casa, no a delincuentes».
Fuentes de la Jefatura Superior de Policía consultadas por ABC.es desmintieron que se esté recompensando a los agentes con días libres y recalcaron que semejante práctica sería ilegal. Sí reconocieron que existen unos objetivos estadísticos a cumplir para cada Comisaría en función de los tipos delictivos que se haya detectado que tienen más incidencia en cada una de ellas, de lo que se da cuenta en una reunión semanal con el jefe superior.