La Paz, Bolivia. - Las remesas que llegan a Bolivia bajaron en algunas regiones hasta casi en un 50 por ciento y se estima que tienden a caer aún más en los próximos meses.
La Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz (Cainco) informó este miércoles que el año pasado se registró un decrecimiento del 5%, cuando el promedio de crecimiento de 2005 a 2007 era del 70%. A eso se suma la caída en el valor del euro, peso argentino y real brasilero, monedas en las que les pagan a los bolivianos en el exterior.
El pasado año el Centro Boliviano de Economía de la Cainco advirtió que uno de los efectos inmediatos de la crisis económica mundial sobre la economía de Bolivia sería la caída de las remesas de los emigrantes fuera del país.
Las estadísticas del Banco Central de Bolivia (BCB) confirman los temores anunciados y en el cuarto trimestre del 2008, las remesas se contrajeron de 282.3 millones de dólares recibidos en similar periodo en 2007 a 267.6 millones.
Indican que la tendencia es claramente decreciente, pues en años pasados las remesas mostraban un crecimiento promedio de 70%, en cambio, el pasado año 2008, las mismas decrecieron a una tasa del 5%.
Radio Fides comprobó que en algunas regiones como el Chapare cochabambino las remesas bajaron un 50%, es decir que si antes recibían entre mil y tres mil dólares por mes, ahora solo reciben alrededor de 500 dólares.
La Cainco señala que si se compara las remesas con el trimestre precedente de 2008, entre julio y septiembre, las remesas alcanzaron 293 millones de dólares, en cambio, entre octubre y diciembre, periodo que inició la crisis mundial, las remesas se contrajeron a 267 millones.
“La principal fuente de remesas para Bolivia son Estados Unidos, España, Argentina y Brasil, cuyos indicadores de desempleo alcanzaron niveles record de los últimos meses, en los dos primeros países, en febrero de 2009 el desempleo alcanzó 8.3% y 13.3% respectivamente, mientras que las proyecciones de las economías Argentinas y Brasileras son de profunda recesión. Estos problemas están afectando principalmente a los migrantes ya que sus posibilidades de encontrar trabajo se redujeron y por lo tanto no tienen ingresos laborales para enviar a sus familiares en el país”, aseguró Daniel Velasco, gerente General de la Cainco.
“Otro efecto que está repercutiendo sobre la caída de las remesas es la caída del valor de la divisa europea y además la caída del valor de las monedas como el peso, real, etc. Es decir, los residentes bolivianos en España, Argentina, Brasil, etc obtienen sus ingresos en monedas de esos países, pero las monedas de estos países perdieron su valor y pueden comprar cada vez menos dólares, y por lo tanto, envían al país una cantidad menor de dólares”.
“Los familiares de residentes bolivianos en Estados Unidos también se encuentran afectados por el tipo de cambio de Bolivia puesto que el dólar se encuentra depreciado”, agregó Velasco.
Tomando en cuenta todos estos dos factores se indica que las malas noticias recién empiezan, pues las exportaciones en enero ya mostraron un declive, el déficit comercial volvió después de varios años y ahora las remesas comienzan a disminuir.
Por este motivo, “es sumamente importante que de una vez por todas se implemente un plan anticrisis que contemple la generación de empleo para los 136 mil nuevos bolivianos que ingresen al mercado laboral anualmente y para los trabajadores que regresarían al país expulsados por la crisis económica mundial”, sostuvo Velasco.
El presidente interino del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Loza, anticipó una desaceleración en 2009 del envío de remesas del extranjero que el año precedente se situaron en el orden de 1.000 millones de dólares.
Informó que en diciembre último se registró una tendencia decreciente, del 30%, en los envíos de dinero de bolivianos residentes, principalmente, en España y Argentina, lo que hace prever el descenso atenuado de las remesas en el presente ejercicio fiscal.
"En Bolivia las remesas están activadas en 1.000 millones de dólares que llega a ser un 8% del Producto Interno Bruto. No es comparativo con relación a países centroamericanos donde se tiene una mayor incidencia".