10 jul 2009

Los hijos de bolivianos ya no serán españoles al nacer

Andrés Restrepo>Latino

El artículo 141 de la nueva Constitución de Bolivia tiene la culpa de que los hijos de bolivianos no puedan obtener la nacionalidad del país en el que han nacido. La mencionada norma es clara: “son bolivianas y bolivianos las personas nacidas en el exterior de madre boliviana o de padre boliviano”. Semejante claridad acaba con la puerta que dejaba abierta España para evitar que los niños nacidos en su territorio quedaran como apátridas, es decir, sin ninguna nacionalidad.

La mencionada norma es clara: “son bolivianas y bolivianos las personas nacidas en el exterior de madre boliviana o de padre boliviano”. Semejante claridad acaba con la puerta que dejaba abierta España para evitar que los niños nacidos en su territorio quedaran como apátridas, es decir, sin ninguna nacionalidad.

Según el artículo 36 de la anterior Constitución boliviana de 1967, “son bolivianos los nacidos en el exterior de padre o madre boliviana por el sólo hecho de inscribirse en los consulados”.

Así las cosas, los padres acudían con su recién nacido al Consulado para obtener un certificación de que el niño no estaba inscrito. Con ese documento se acercaban al Registro Civil para tramitar la ciudadanía española del bebé por “simple presunción”, ya que al carecer de cualquier otra, se le otorgaba la del país en el que nació.

A pesar de que la nueva Constitución boliviana está vigente desde febrero de 2009, durante este tiempo todavía se admitieron algunas solicitudes, mientras se estudiaba la legislación. Hasta el 21 de mayo, cuando la Dirección de Registros y Notariados emitió una circular en la que se notifica a todos los funcionarios que no pueden seguir tramitando la nacionalidad por simple presunción para los hijos de bolivianos.

MÁS VULNERABLES

Seguramente los constituyentes bolivianos no fueron conscientes del daño que le estaban causando a sus compatriotas residentes en España, uno de los colectivos latinoamericanos con mayor porcentaje de irregularidad.

Con este panorama, si una pareja de bolivianos indocumentados tiene un niño en España, el menor quedará en la misma situación administrativa que sus padres y podrá ser expulsado del país en que nació.

Todo esto sin contar con el manto de protección que se extiende sobre los progenitores de un menor español: no pueden ser deportados y ya hay una sentencia en la que se les otorga la residencia para evitar que el niño quede solo.

En el caso de que los padres cuenten con permiso de residencia, tendrán que tramitar una autorización para el menor -con toda la burocracia que eso implica- y podrán gestionarle la nacionalidad española al cabo de un año.

PAÍSES DEL ALBA

Resulta llamativo que, aparte de México y Chile, sean los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas -ALBA- los que impongan su nacionalidad. Después de Venezuela y Nicaragua, Ecuador y Bolivia también se han sumado a los cambios constitucionales que dificultan la vida de los padres inmigrantes. Que tiemblen hondureños y cubanos, los únicos miembros del ALBA que aún no tienen ciudadanía obligada.