Texto: Mariano Verdugo Olmos
Valencia, 21 Ago (Erbol).- Por lo menos siete Asociaciones Bolivianas de la Comunidad Valenciana han manifestado su disconformidad por la designación de Comisiones Obreras (CC.OO), Organización Sindical de Trabajadores y Rumiñahui, Asociación Hispana-Ecuatoriana, como centros de empadronamiento y posteriores recintos de votación en los comicios electorales del 6 de diciembre próximo.
La comunicación fue oficializada por la coordinadora del voto en Valencia, Eliana Estrada Landaeta, mediante notas a las diferentes asociaciones y confirmada en una entrevista concedida a Erbol en Valencia.
Rolando Tejerina, presidente de la Asociación “6 de Agosto”, dijo que ha sido una decisión poco acertada, ya que se ha desmerecido a las asociaciones bolivianas y el no recurrir a estas en primera instancia, así como el tema de la selección del personal que tendrá a su cargo el proceso y manifestó que existen profesionales bolivianos capaces de desempeñar lo que se ha encomendado a estas organizaciones no bolivianas.
Por su parte, Jenny Leyton, presidenta de la Asociación de Gandia, asevero que desde un principio la Coordinadora del voto en Valencia no haya buscado a las asociaciones bolivianas legalmente establecidas, por lo menos para recibir información.
Leyton también lamentó que el porcentaje de votos establecidos para Valencia de 7.656 de los aproximados 20.000 en la misma ciudad, “ya excluye a los bolivianos que viven fuera de la ciudad capital valenciana”.
Jorge Arauz, presidente de la Asociación Boliviana en Oliva, se preguntó ¿de cómo o de dónde viene esa designación de estas organizaciones, o es que la Corte Electoral no tendrá presupuesto para cubrir gastos administrativos?
Con respecto al empadronamiento y la preocupación de la Coordinadora en cumplir con el cupo establecido, Arauz dijo “ya no es preciso que la Corte Electoral se preocupe por llegar a las provincias porque con el numero de bolivianos en Valencia aún habrán muchos que se quedarán con las ganas e impotencia de poder participar en el plebiscito electoral.
Se lamento porque el porcentaje asignado no solo a España sea una vergüenza y falta de compromiso de poder cumplir con la ley.
René Sansuste, Vicepresidente de la Asociación Bolivia Corazón de América, también dejo sentir su malestar porque organizaciones no bolivianas tengan que hacer un trabajo que los propios bolivianos podrían desempeñar perfectamente.
“Una vez más los bolivianos estamos siendo objeto de estudios de un proyecto político que no era necesario, tantas expectativas que se habían creado al firmarse la Nueva Constitución Política del Estado, para ahora salirnos con esto”, comentó.
Erik Pereyra, presidente de la Asociación Bolivia-España Unida, fue aún más categórico al expresar que como asociación en Valencia apoyaron la huelga de hambre que realizó el presidente Evo Morales para que el Senado aprobara la ley que daría este derecho a los bolivianos en el exterior y hoy ven con mucho pesar la asignación de un porcentaje que deja afuera a muchos compatriotas de su derecho.
El Presidente de la Asociación Boliviana en Valencia, reprochó a la Coordinadora del Voto, que no se haya informado desde un principio de cuantas asociaciones bolivianas establecidas legalmente existen y no se las haya invitado a todas.
Explicó que los bolivianos que viven en las provincias de Valencia, por informes de los dirigentes de asociaciones, ningún de los compatriotas, al menos quienes no cuentan con permiso de residencia legal se expondrán para viajar hasta los centro de empadronamiento, inscribirse y luego volver en diciembre. “Esto representa que el boliviano o boliviana tenga que perder un día de trabajo, gastar su propio dinero en pasajes y comida lo que le significaría entre 120 a 140 euros, unos 170 dólares”, apuntó.
Pereyra adelantó que en los siguientes días se reunirían las asociaciones bolivianas con el fin de analizar el tema de participación de los bolivianos en el proceso electoral, para el cual se elaboraría un manifiesto público.
Porque, dijo, después de los desaciertos y la falta de voluntad política con el derecho del voto en el exterior, no sabemos siquiera si vale la pena votar.