22 mar 2007

El negocio de los tramitadores en el Consulado de Madrid

En rio revuelto ganancia para pescadores

Fotos y texto: Rosmery Castro Quisbert
Redacción Voz-Latina/Madrid/ 22/03/07

Como no podía ser de otra manera, los tramitadores en el Consulado de Madrid también están presentes, pero esto no tendría mayor importancia sino fuera porque hemos comprobado que estos señores tienen preferencia en la atención al publico por encima del trabajador boliviano que a titulo personal realiza sus tramites y muchos se desplazan a Madrid desde otras ciudades de España.

El martes 20 de marzo nos presentamos en el Consulado para recoger unos papeles y esperamos religiosamente nuestro turno durante tres horas, habíamos ,llegado a las 11:00 y la entrega de estos documentos se realiza a partir de las 14:00 horas (un dato que desconocíamos), sin embargo durante esta espera nos quedamos sorprendidos al ver entrar a uno de estos tramitadores y realizar sus tramites en menos de 10 minutos sin hacer cola y además ser atendido de forma personal y preferencial por uno de los vice cónsules, Javier Salazar Zapata.

Este tramitador responde al nombre de Abel Reyes, tiene su propio negocio de tramites dos puertas al lado del Consulado, en la calle San Lamberto, es el ex Vice Cónsul del MNR, y según informan nuestros compatriotas entra y sale a diario de esas oficinas sin hacer colas, a tal punto que ellos llegaron a pensar que era una autoridad mas del Consulado porque en las oficinas del negocio que regenta se atribuye funciones que solo corresponden a un Vice Cónsul, y que lo estaría haciendo para ganarse las confianza de sus clientes.

Nosotros hemos reclamado en el momento que vimos que este tramitador nos estaba quitando nuestro turno, y preguntamos al Vice Cónsul que le atendía, Javier Salazar, ¿por qué esta preferencia con este señor? y respondió “que había salido muchas veces y no me había visto”, una excusa falsa porque durante las tres horas de espera frente al mostrador de la sala este Vice Cónsul no salio en ningún momento, excepto cuando este tramitador, Abel Reyes, se presentó.

Nuestros compatriotas son las victimas directas de estos tratos preferenciales que se producen a diario en este Consulado, no se atreven a reclamar por temor a luego no ser atendidos adecuadamente, hacen colas desde las 06:00 de la mañana incluso acompañados de sus niños en medio de un clima frígido (menos 5 grados) al que se suma el desprecio de los vecinos españoles de esa calle que les insultan porque se arriman a sus puertas para protegerse del frió que cala los huesos, muchos duermen en esas puertas para poder ser los primeros de una lista de 70, máximo de personas que atiende este Consulado. Ayer miércoles 21 de marzo tuvimos que volver por la mañana para continuar con nuestro tramite, llegamos a las 06:15 a esas oficinas para apuntarnos en esta lista, y lo mas triste de este cuadro fue ver a una pareja joven de bolivianos con una niña de 20 días que habían dormido en las puertas de esa oficina porque venían desde Soria y no tenían donde quedarse en Madrid.

Pareja de bolivianos: Candido Camacho de 27 años, Miriam de 24 y su bebe de 20 dias, el trabaja en la construcción en Soria.

Esta pareja de bolivianos son Candido Camacho de 27 años y Miriam de 24, el trabaja en la construcción en Soria, antes de venir al Consulado de Madrid para inscribir a su niña llamaron varias veces por teléfono, luego de muchos intentos consiguieron hacer entrar la llamada y cuando por fin hablaron con una de las funcionarias de esta oficina la respuesta que recibió Candido fue “tienes que pasar por aquí para informarte porque no te voy a poner un Consulado solo para atenderte a vos solo” y le colgó el teléfono. Este boliviano no sabia ni el horario de atención al publico de esas oficinas, el martes salio de Soria con su familia a las 18:00 después de trabajar suponiendo que el Consulado estaría abierto hasta las 21:00 (horario de oficina español) pero cuando llego, a las 20:00, se encontró con las puertas cerradas no quedándole otro remedio que quedarse a dormir en Madrid.

Al igual que Candido muchos bolivianos vienen a este Consulado en autobuses desde Soria, Valencia, Murcia, un recorrido de 2 a 6 horas y media; un coste de 40 euros por billete ida y vuelta, presupuesto que sube si se desplazan con niños, Candido pago un billete de adulto por una niña de 20 días; y a esto se suma el riesgo de perder el empleo si no llegan a tiempo para incorporarse a sus puestos de trabajo.

Si bien era normal que durante los anteriores gobiernos el Consulado de Madrid funcionara como un negocio de tramites, esto no puede estar ocurriendo con este gobierno. En todo caso la preferencia en la atención al publico debería ser para esas familias con niños que vienen a este Consulado desde otras ciudades de España, preferencia para los ancianos, para los que corren el riego de perder el empleo si no se incorporan a tiempo al trabajo; pero preferencia para los tramitadores: CERO. Pongase a la cola Abel Reyes, usted como ex Vice Cónsul, durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, debería saber mejor que nadie que una de las normas básicas para el buen funcionamiento de un Consulado es el ORDEN, el respeto por los que llegan antes que usted a esas oficinas, por quienes no van en calidad de tramitadores sino a titulo personal a realizar sus tramites porque no quieren ni tienen que pagarle a nadie para ser debida y correctamente atendidos en nuestro Consulado..

Por la parte que nos corresponde hemos denunciado ante la Embajada de Bolivia en España esta irregularidad, sin embargo no es la primera vez que se denuncia a este Consulado por el pésimo funcionamiento y la lamentable atención a nuestros compatriotas, tanto en el corto periodo de Carlos Mesa como durante el MNR o ADN, durante otros tiempos, otros gobiernos, cuando era normal que un Vice Cónsul te cobrara por un pasaporte a partir de 200 dólares y tu lo pagabas para evitar largas esperas de 2 0 4 años; pero incluso hoy con este nuevo y esperanzador gobierno parece que hay que seguir pagando, ya no al Vice Cónsul sino al tramitador, con experiencia en este terreno, pagarle para que te agilice un tramite. En río revuelto ganancia para pescadores.

Foto : el negocio de tramites del ex Vice Consul, Abel Reyes, en la misma calle San Lamberto, esta abierto antes que el Consulado, a las 07:00 de la mañana

Una compatriota vende en la puerta del Consulado api y papa rellena que calma el frio y el hambre a esas horas de la madrugada.

Las colas por la madrugada

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Caos, desinformación e ineficiencia en Consulado de Madrid que arrastra desde el gobierno de Sánchez de Lozada

Por Rosmery Castro, Madrid/08/01/2007

Los bolivianos duermen en las puertas del Consulado de Madrid para al otro día poder ser atendidos por los funcionarios de esa oficina.

Este Consulado atiende sólo a 60 personas por día, trabajan de 9:00 a 15:00 y hasta las 4:00 de la mañana el cupo ya está cubierto por aquellos que se quedan a dormir en la calle San Lamberto, donde está ubicado el Consulado. Pocos de los que llegan a primeras horas de la mañana tienen suerte para realizar sus trámites y el resto se queda fuera de la lista.

Las denuncias sobre el pésimo funcionamiento del Consulado de Madrid no son de hoy, desde el anterior gobierno se hizo conocer esta situación, esa falta de humanidad en el trato hacia el emigrante, y sin embargo no se optó por el cambio de personal y de los funcionarios que dirigen esas oficinas, son los mismos que del anterior gobierno de Sánchez de Lozada, poca consideración por el boliviano emigrante que incluso se desplaza desde otras provincias de España sólo para obtener información porque los teléfonos de atención al público de esas oficinas no funcionan.

Marcamos los teléfonos una y otra vez y efectivamente no contestan. A pesar de la masiva llegada de bolivianos a España el horario de atención al público sigue siendo el mismo, sólo trabajan 6 horas al día de lunes a viernes, los paneles informativos brillan por su ausencia y tampoco saben sacarle partido a las ventajas que brinda Internet para ofrecer información a los bolivianos que están repartidos por toda España. En algunos consulados de Latinoamérica y oficinas de inmigración de España trabajan hasta los sábados para facilitar a los trabajadores inmigrantes la realización de sus trámites que no pueden efectuarlo en días laborales por temor a perder el trabajo

Juan Veliz es de Cochabamba y trabaja en Madrid desde hace un año, dice que llegó hoy al Consulado por la madrugada, tiene la ficha 84 de una lista de 140 personas, “cuando llegué había mucha gente en las colas, pero me han dicho que los primero de la lista llegan a las 2 y 3 de la mañana, otros que duermen aquí, yo vengo por primera vez y no sé si tendré suerte para que me atiendan. Pido al gobierno que pongan en este Consulado personal adecuado, carteles de información visibles, ahí hay unas hojitas pegadas que apenas se ven, que contraten personal capacitado, que nos informen y nos atiendan adecuadamente, una sección para la información y otra para realizar los trámites. Yo vengo solamente para pedir información sobre lo que necesito para realizar una carta poder. Por lo menos que funcionen los teléfonos, como es posible que hasta tengamos que dormir en las calles sólo para pedir información, ni siquiera es para realizar el trámite, es sólo para pedir información”.


Ana Yufra , partió de Alicante a las 24:00 para llegar a Madrid a primera hora de la mañana, rompe a llorar cuando le pregunto si está en la lista de los 60, apenas puede articular palabra, “he llegado a las 5:00 de la mañana pero me ha tocado la ficha 78” dice “he tomado un taxi desde la estación para llegar más rápido pero inclusive así no he podido llegar a tiempo, no me van a atender hoy y no sé donde voy a dormir en Madrid porque debo quedarme un día más para sacar esta carta poder que es urgente para mis hijos de Bolivia, he venido desde tan lejos con el riesgo de perder el trabajo y para nada, no tengo ni mantas para dormir en la calle y ya he gastado mucha plata en los pasajes. No hay información, nos mandan de allá para acá, no funcionan los teléfonos y esto nos pone más nerviosos todavía”, nos pide que por favor no le hagamos más preguntas, no puede contener las lágrimas y teme que le vea así la vice-cónsul Sadott Castañón Montes Oca, que al parecer no es nada agradable en el trato con los compatriotas.

Cinthya tuvo similar suerte, el jueves llegó de Valencia con su hijo de 8 años para renovar el pasaporte, hace 4 años que vive en España, tanto ella como su hijo no están registrados en el Consulado; decepcionada vuelve otra vez a Valencia sin haberse registrado.

Carlos trabaja como albañil, hizo la cola con su mujer también para sacar una carta poder para sus 3 hijos que pretende traerlos a España-, tiene el número 130 y deben volver mañana, no sabe si por segunda vez le darán permiso a su esposa, ella trabaja de interna , “si mañana podemos venir dormiremos en la calle” dice, “hay una sola persona que atiende en estas oficinas, esto está bien desorganizado, mucha bulla de los bolivianos que vienen de Murcia, Alicante y Valencia, quieren irse por la tarde a sus casas porque no tienen dónde dormir en Madrid y tienen miedo a perder sus trabajos”.

Alejandra es cochabambina, trabaja con su marido en Madrid, hace 5 años llegaron a España y dejaron en Bolivia a 2 hijos pequeños con la abuela, ella ha solicitado la renovación de su pasaporte hace 3 años y medio, hoy le han dado la misma respuesta en el Consulado, “no hay pasaportes”. Esta cochabambina tiene 3 hermanas trabajando en España, una de ellas dejó 6 hijos en Bolivia, en total la abuela cuida en Bolivia a 8 nietos, Alejandra ya tiene la tarjeta de residencia y quiere volver a Bolivia por sus hijos pero sin pasaporte no puede viajar.


Api y salteñas para combatir el caos del Consulado

En las puertas de las oficinas del Consulado de Madrid los bolivianos se dan ánimos unos a otros, al mal tiempo buena cara, los primeros emigrantes sugieren tener paciencia a los nuevos, “esto siempre ha sido así durante tantos años y aunque protestemos no va a cambiar, son los mismos funcionarios del anterior gobierno”, les dicen, “es mejor esperar y tragarse la rabia”.

Aquí se reúnen los bolivianos con y sin trabajo, los que acaban de llegar hace una semana y los que ya residen desde hace un par de años pero al no tener la tarjeta de residencia y trabajo están como los primeros, sin trabajo y con ofertas laborales esporádicas. Ana calma el hambre de los compatriotas que duermen en la calle con sus ricas salteñas calientes que vende a 2 euros, tiene 51 años, dice que cansada de que la explotaran en las casas donde trabajaba como interna decidió dedicarse a vender salteñas en las puertas del Consulado, al día gana 30 euros y se siente como en casa rodeada de bolivianos, alentando a sus compatriotas, ahora anima a Gladys, una boliviana de su misma edad que llegó hace una semana de La Paz y quiere irse otra vez a Bolivia porque no le gusta este país, que la vida en España no es como le contaron, que había imaginado otra cosa y ahora quiere irse porque le va a costar mucho encontrar trabajo sin los papeles, Gladys se seca las lágrimas y dice “no tenía que haber venido”, que lo hizo por pagar una deuda; Ana anima a Gladys para que tenga paciencia y se quede en España hasta pagar su deuda, le sugiere trabajar como ella vendiendo relleno de papa.

Jorge es otro compatriota que no encuentra trabajo en Madrid, el obstáculo también los papeles, copiando a Ana se animó a vender sandwich y refrescos en las puertas del Consulado pero no le fue bien, dice que los bolivianos prefieren las salteñas y el api y que ya no volverá mañana. Sin embargo los bolivianos que llevaron api y café lo vendieron todo, algo caliente viene bien a cualquiera en estos fríos días de invierno en España, pero desde luego les vendrá mejor a aquellos que luego de un largo viaje desde Valencia o Alicante deben estar de pie toda la mañana en estas oficinas y luego pasar la noche en la calle San Lamberto para al otro día ser los primeros de la lista.