Un estudio sobre la situación de las familias de migrantes a España en Bolivia revela que si bien la situación económica de los que se quedaron mejoró, las parejas se rompen y los hijos tienen problemas de conducta.Relaciones de pareja rotas e hijos con serios problemas de conducta y bajo rendimiento escolar son las consecuencias de la migración de miles de bolivianos a España, aun cuando los familiares que se quedaron en el país sienten mejoras en su economía.
Estos son algunos de los hallazgos de un estudio sobre la situación de las familias de los migrantes a España en Bolivia, presentado ayer por la Asociación de Migrantes Bolivia España (Amibe) y la Asociación de Cooperación Bolivia España (Acobe).
Con ese fin se realizaron 600 entrevistas en las ciudades de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, del 7 al 18 de abril del 2008.
Según los resultados 78% asegura que su situación económica mejoró tras la partida de uno de los miembros de su familia hacia España, mientras que 2% considera lo contrario y 20% no observa ningún cambio. No obstante, la percepción negativa sobre el impacto social y sicológico a partir de la emigración también es elevada, dado que 62% respondió que ahora la situación es peor, sólo 3% cree que mejoró y 35% no sintió ningún efecto.
Asimismo, 48% de los niños y adolescentes en edad escolar reportaron un bajo rendimiento.
Además 20% reveló ruptura en sus relaciones de pareja y 23%, que hubo un distanciamiento.
El estudio tiene siete capítulos, según explicó el coordinador nacional de Acobe y Amibe, Hugo Bustillos. Se calcula que en España viven alrededor de 350 mil bolivianos, de los cuales sólo 65 mil tienen sus papeles en orden.
La composición de los familiares que se quedaron muestra que 44% son hijos, 20% hermanos, 18% padres, 11% parejas, 3% tíos, 3% sobrinos y 1% cuñados.
92% de los familiares recibe una remesa y sólo 8% no lo hace. La mayoría (76%) se beneficia con el envío de dinero cada mes.
Lo montos de estos envíos varían. 4% recibe más de $us 775; 7% no sabe o no responde; 12% recibe entre $us 465 y 775; 18% de $us 75 a 155; 23% de $us 310 a 465 y 36% de $us 155 a 310.
Sin embargo, y pese a que 59% señala que su calidad de vida mejoró a partir de la migración (40% no percibe ningún cambio), el estudio revela que 78% de los hijos de migrantes que se quedaron en Bolivia estudia en escuelas públicas, aun cuando sus ingresos mejoraron. Asimismo, 81% no tiene un seguro médico y sólo 12% busca asistencia privada.
El cónsul de España en Bolivia, Javier Martin, durante el acto de presentación del estudio, anunció que su gobierno aprobó “un programa de retorno, hace pocos días, para todos los que han perdido su puesto de trabajo (a fin de) que puedan cobrar el seguro de desempleo, en dos pagos, en el país de origen. Creo que es un gran incentivo para los que deseen regresar y no tienen las posibilidades económicas”.
El beneficio llegaría a los residentes legales en ese país.