MIGRACIÓN • El Parlamento Europeo define hoy la aplicación de la directiva de retorno.
Los grupos políticos del Parlamento Europeo (PE) se mantienen divididos en torno a la controvertida directiva de retorno de inmigrantes ilegales, tal y como escenificaron ayer los eurodiputados, en un debate.
El texto acordado por los países de la UE, que establece que en algunos casos los irregulares puedan ser internados (encarcelados) hasta 18 meses antes de su expulsión y que no puedan retornar a la UE durante un periodo de hasta cinco años, será votado hoy por el Pleno de la Eurocámara, junto a las enmiendas presentadas por los grupos.
Por el momento, la directiva cuenta con el respaldo explícito del grupo Popular y de una mayoría del Liberal que, sumado al de los diputados más a la derecha del hemiciclo podría ser suficiente. Mientras, la izquierda se ha mostrado contraria a la actual redacción, aunque el grupo socialista aún no ha definido el sentido de su voto pues las distintas delegaciones nacionales mantienen posturas diferentes.
En nombre del Partido Popular Europeo (PPE), el español Agustín Díaz de Mera aseguró que la directiva de retorno supone un “paso firme y decidido hacia la necesaria política común en materia de inmigración”.
En su opinión, el texto es “un instrumento jurídico imprescindible para salvaguardar los derechos fundamentales de los inmigrantes y una precondición para hacer progresos en la regulación de la inmigración legal”.
Para los liberales, tercera fuerza de la cámara, el compromiso de los gobiernos “no es perfecto”, pero va en la “dirección adecuada” y permite una mejora de la actual situación de los inmigrantes en situación irregular, según Jeanine Hennis-Plasschaert. Sin embargo, algunos miembros de este grupo, como el italiano Marco Cappato, se pronunciaron a favor de modificar el texto.
La socialista Martine Roure indicó que su grupo no apoya la directiva tal y como la han pactado los Estados miembros porque la considera “insuficiente” para proteger a los inmigrantes.
Javier Moreno (PSOE) aseguró que la directiva supone “un paso adelante hacia una política de inmigración común”, pero defendió los cambios propuestos por su grupo como una forma de “acercar la directiva a las legislaciones más avanzadas y garantistas, como la española”.
Los socialistas aún deben decidir el sentido de su voto en caso de que se rechacen las importantes enmiendas. Las voces más críticas entre ellos llegaron a través del italiano Claudio Fava, que advirtió que si no se aceptan las enmiendas habrá “muchos votos en contra” de la directiva. Estrasburgo (Francia), EFE
CAMBIOS A LA DIRECTIVA
Enmiendas • Los socialistas han presentado un total de siete enmiendas a la propuesta, incluida una que aboga por que el período máximo de retención forzosa sea de seis meses, frente a los 18 previstos en la propuesta que se votará hoy.
Preacuerdo • El 5 de junio, los representantes de los 27 países miembros de la UE llegaron a un acuerdo para aprobar la propuesta de directiva de retorno, instrumento que establece criterios comunes para endurecer el control migratorio.