3 dic 2008

Niñera boliviana afronta juicio en España por muerte de niño

El menor, con parálisis cerebral, murió por falta de asistencia de su cuidadora sudamericana.

El juicio contra la niñera boliviana acusada de dejar solo durante casi 48 horas a un niño de ocho años con parálisis cerebral que murió en su ausencia por falta de asistencia comenzó este lunes en la Audiencia de Sevilla, en España. El fiscal reclama para ella diez años de prisión por un presunto delito de homicidio.

La imputada, una joven de 20 años identificada como Irene C.C., fue contratada en 2006 por una familia española “para ayudar en las tareas del hogar y encargarse del cuidado de su hijo”, quien padecía parálisis cerebral y no podía “valerse por sí mismo, precisando ayuda para todas sus necesidades”, ya que “ni siquiera hablaba”.

La niñera se quedó sola con el chico mientras sus padres y hermanos viajaron desde la medianoche del sábado 26 de agosto de 2006 hasta las 20.00 del lunes 28, cuando éstos regresaron y encontraron al menor muerto por deshidratación.

La acusada ha declarado que “nunca pensó que le pasaría algo por dejarlo dos días solo” y ha alegado que tuvo miedo a pedir ayuda porque era ilegal. Cuando el niño se quedó dormido, ella se fue con unas amigas a una discoteca y dio las llaves de la casa a un joven ecuatoriano al que luego perdió de vista. Según declaraciones de la detenida, dejó pasar dos días sin pedir ayuda, primero porque se emborrachó y luego porque pensó que “todavía podía encontrar las llaves y regresar a la casa”.

El fiscal, quien pide diez años de cárcel, mencionó las ocasiones en las que la joven pudo pedir ayuda pero no lo hizo, mintiendo reiterativamente a los padres del pequeño, “incluso en su última llamada le preguntaron por qué lloraba, a lo que respondió que su madre había muerto en Bolivia y tendría que volver a su país”.

La defensa alega que su clienta boliviana “era una persona inmadura, introvertida y con escasas luces”, a la que “se le dieron más responsabilidades de las que era capaz de soportar”. El fiscal pide además indemnizaciones de 90.954 euros para los padres y 16.537 euros para cada uno de los tres hermanos del fallecido.